lunes, 19 de septiembre de 2011

Cuando los silencios me salen por la culata
y descubro que un error conlleva,
para siempre,
el olvido de una posibilidad,
el desvanecimiento de un sueño común,
el golpeo incesante contra un precioso muro,
aprendo que no siempre se aprende a tiempo,
que no siempre una sonrisa encuentra otra,
que buscar no es sinónimo de encontrar,
e insisto en que no pienso parar
hasta que las fotos me revelen un diálogo de silencios, un conjunto armonioso.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Se acaba la estimable colaboración
como se enturbia el agua tras la riada
y las horas parecen no tener final
en este invierno estival
que asola cada minuto de nuestras playas.

Empieza tras el grito, el año perturbado
por las caminatas y el ajetreo de los párpados.

Dormidos estaremos cuando queramos despertar.
despiertos al amanecer de una madrugada inerte.

Se acaba la inestimable colaboración.

martes, 12 de julio de 2011

La mayor forma de melancolía
es pasarse una tarde
-repiqueteo de lluvia tras los cristales-
hojeando tus libros
a la búsqueda de marcas de lápiz que indiquen
qué te gustó antaño, qué letras provocaron
un sentimiento en tí.

Es, esto, volver y revolver a otras tardes, a otros tiempos, a otras melancolías.
Palimpsesto de tí.

jueves, 17 de febrero de 2011

Aún recuerdo-como si hubiese existido-
esos días en que amaba las librerías
y salía cargado de palabras.

Recuerdo aún comprar un libro
y devorar sus versos, palpar sus tapas,
besar el lomo, oler sus hojas.

Aún lo recuerdo mientras olvido
el inmenso placer que resultaba
entender
lo que otros entendieron antes.

Ahora intento olvidarme a mi mismo
para así poder
aprender a ser lo que nunca quise ser.